Floris Generica - Eduardo Catalano                               Buenos Aires, Argentina


  
Alianzas inconscientes en un film autobiográfico
Roberto Romero

Francoise, protagonista de esta película, es un púber poco agraciado, un alfeñique hijo de padres atléticos y deportistas que imagina (incluso llega a soñar) la existencia de un hermano mayor, fornido y gimnasta, un  atleta como sus progenitores. A lo largo del filme un secreto familiar irá develándose paulatinamente: sus padres han sido originalmente concuñados ya que su madre, Tania, estaba inicialmente casada con Robert, hermano de Hannah, quien había sido la primera esposa de su padre, Maxime; es con Hannah que Maxime ha tenido ese primer hijo, deportista ideal e idealizado, al que llamaron Simón. Celosa de Tania, Hannah se suicidó entregándose junto a dicho hijo -todos son judíos y la historia transcurre durante la ocupación de Francia por los alemanes- a los nazis. El filme “Un secreto” (dirigido por C. Millar, basado en la novela homónima, autobiográfica, de F. Grimbert, psicoanalista francés contemporáneo) permite pensar ciertas modalidades y efectos de la sujeción inconsciente recíproca en una configuración prototípica del grupo primario: una familia, las parejas que la precedieron, sus familiares y amigos.

Freud, en sus dos artículos para la Enciclopedia Británica (1922 y 1926), escribía que cabía entender por psicoanálisis: 1.- Un procedimiento que sirve para indagar procesos anímicos difícilmente accesibles por otras vías; 2.- Un método de tratamiento de las perturbaciones neuróticas fundadas en dicha indagación; 3.- una serie de intelecciones psicológicas ganadas por ese camino que, poco a poco, se han ido coaligando en una nueva disciplina científica. Acorde a una epistemología propia de la modernidad, Freud caracterizó al psicoanálisis en función de un objeto, un método, una técnica y una teoría en tanto sistema conceptual dentro del cual es pensado el objeto del que la teoría misma pretende dar cuenta, ya que toda teoría se construye a partir de fenómenos e intenta develar el sistema por el cual dichos fenómenos se producen. Como vemos, el inconsciente, es propuesto como objeto de conocimiento del psicoanálisis (no se trata del sujeto, el grupo o la pareja). Años después, la invención (por Foulkes, Bion, Ezriel, Jacques, etc.) de dispositivos grupales de investigación y tratamiento extendido a conjuntos (preformados o no: parejas, familias, grupos artificiales, etc.) generaría un nuevo campo de problemáticas para el psicoanálisis: explicar el acoplamiento entre los inconscientes y la necesidad de debatir el estatuto del inconsciente en tanto objeto de estudio al cambiar significativamente sus condiciones de manifestación.

Este filme permite acercarnos a esa problemática abierta por dichos precursores partiendo de una serie de interrogantes: ¿sobre qué, quién o quiénes debemos centrar nuestro análisis?. ¿Sobre los síntomas que presenta Francoise o sobre el grupo familiar del que forma parte junto con sus padres, Maxime y Tania?, ¿sobre los vínculos entre ellos y de ambos –como pareja y/o de cada uno de ellos en particular- con Francoise?. Y si nos extendemos sobre la pre-historia de Francoise, ¿sólo debemos incorporar a sus padres, o también a Hannah, Simón y Robert? Pareciera que se hace necesario incluir también la relación de Hannah con sus propios padres y la de Máxime con los suyos. Sus amigos Louise, Esther y George, ¿no sostienen, también, con su silencio, la desmentida del suicidio y filicidio?. La identificación –o no- con la cultura/religión judía y el peculiar momento histórico social por el que están atravesados (ocupación nazi de Francia durante la segunda guerra mundial, etc.) encuentran correlato no sólo en el culto por el cuerpo y la gimnasia –alemana- sino, sobre todo, en los efectos de los enunciados identificatorios que Francoise recibe de su padre y por los que es ubicado por éste como el negativo de aquel hijo ideal Simón, primogénito narcisísticamente idealizado. ¿Dónde poner el foco a nuestro análisis cuando el contexto se convierte en texto configurando un espacio psíquico transubjetivo?    

Desde la óptica de la sujeción inconsciente recíproca las fantasías y actos por las que Francoise incorpora un hermano “fantasma (fantôme) (Abraham, N. y Torok, M. (1987) y construye una relación ideal entre sus padres como parte de su prehistoria personal no pueden ser referidos únicamente a la novela familiar del neurótico ni a los síntomas habituales de un niño aislado y solitario -más aún, cuando dicha representación es incorporada en sus sueños en circunstancias, como veremos, muy particulares- sino que constituyen el correlato y corolario de varios duelos no elaborados que están en el inicio (alianza estructurante) de la relación de pareja entre sus padres. Veamos

Los duelos de su padre, Máxime, por el suicidio de Hannah, su primer esposa, y el filicidio de Simón, su primer hijo –quien si bien es desconocido e ignorado por Francoise, no obstante es su representado medio hermano- que había ocupado el lugar de hijo ideal. Suponemos que Hannah condensa en el filicidio sus propios deseos homicidas dirigidos hacia Maxime. Este suicidio y filicidio serán representaciones desestimadas como tales, reprimidas, denegadas o renegadas que tiñen de angustia persecutoria su duelo; de allí la dificultad para elaborarlo y la necesidad de un pacto denegativo,de un  acuerdo inconsciente sobre lo inconsciente(Kaës, R. 2007) que acompañe a la alianza estructurante que se encuentra en el origen de la pareja de Máxime y Tania. Este pacto denegativo compartirá tanto las características de una negatividad de obligación (Kaës R. 1989) en la formación y el mantenimiento de un vínculo transubjetivo (muy particularmente para Máxime y Tania) como de una negatividad relativa (Kaës R. 1989) configuradora de un espacio de lo posible en el vínculo (y aquí debemos incluir a Francoise).

En el grupo entendido en tanto objeto formal concreto se liga, transforma, produce y trata la realidad psíquica del sujeto singular y su acoplamiento con la de otros (Romero R. 2009), a través y por intermedio de alianzas inconscientes. -contratos y pactos- que encuentran su materia, energía y motor en representaciones co-reprimidas, co-negadas o co-desestimadas” (Kaës R. (1989). Algunas de estas alianzas pueden ser caracterizadas como estructurantes por ser indispensables para que el grupo y los vínculos intersubjetivos se conformen y perduren. Otras tienen un objetivo esencialmente defensivo asociado a su función primordial de estructurante del vínculo: los contratos icc., que incorporan la operación de mecanismos neuróticos. El pacto denegativo (al servicio de la negación) es un ejemplo de alianza defensiva. Freud ha sido el primero en señalarlo cuando, en “Psicología de las masas y análisis del yo” retoma el símil de Schopenhauer para apuntar que “de acuerdo con el testimonio del psicoanálisis, casi toda relación afectiva íntima y prolongada entre dos o más personas –matrimonio, amistad, relaciones entre padres  hijos- contiene un sedimento de sentimientos de desautorización y de hostilidad que sólo en virtud de la represión no es percibido” (Freud, S. 1921). Para constituir y sostener el vínculo, para que tenga lugar un contrato y pueda establecerse la “positividad” implícita en su contenido, una serie de elementos que se opondrían o entorpecerían esta constitución deben quedar fuera del campo que dicho contrato abarca, por la acción de un mecanismo que implemente la posibilidad de excluir de la conciencia aquello que estorbaría su constitución.  R. Kaës entiende por pacto denegativo a un  acuerdo inconsciente sobre lo inconsciente, -consagrado a los destinos de represión, denegación, desmentida o rechazo- impuesto o establecido conjuntamente para que el vínculo intersubjetivo se organice y se mantengan la complementariedad de intereses, la continuidad de las investiduras  y de los beneficios ligados a la subsistencia de la función de los ideales del grupo y del contrato narcisista (Kaës, R. 2007).

Sabemos que Maxime deseaba a Tania, pero se trataba de un deseo no consumado ni correspondido hasta su estancia como refugiados en St. Gaultier; previamente ella se ha mostrado incómoda ante sus miradas durante su casamiento con Hannah; también lo ha rechazado explícitamente en dos ocasiones: visiblemente molesta en la pileta (“no va a funcionar conmigo” le dice cuando éste intenta seducirla) y luego muy enfadada cuando Maxime la llama por teléfono a su trabajo. Señala Kaës (1997) que lo reprimido que retorna puede corresponder específicamente al grupo como conjunto; pero también puede ocurrir, simultáneamente, que corresponda más específicamente a un integrante en la medida en que representa una apuesta intersubjetiva profunda. El deseo de Maxime, si bien no consumado en el “mundo externo objetivo real”, habilita a preguntarnos si no son sus implicaciones hostiles las que, para éste, “matan” a Hannah, a Robert e incluso a Simón. “¿Te has sentido culpable por algo que no hiciste o que sólo has querido hacer?” interrogará Maxime a su propio padre luego de haber escuchado sentenciar a su suegro “Deberás responder con la verdad, ningún pecador será absuelto” durante el cumpleaños de Hannah quien, tras haber sufrido una crisis de celos llora –supuestamente- por la oposición de su marido a llevar cosida en su ropa la estrella de David (enaltecedor símbolo identificatorio para ella y su familia de origen, pero peligroso y denigrante para Tania y Maxime). El rechazo y desvalorización compartidos hacia sus orígenes religiosos y culturales se convertirá posteriormente –en el acuerdo para modificar el apellido- en otro punto originario de identificaciones recíprocas, en nuevo nudo para componer la alianza. Lo reprimido que retorna y que corresponde al grupo como tal tiene por objeto al vínculo mismo, propone Kaës (1997), y más precisamente a las investiduras mutuas sobre el vínculo y/o los objetos que representan el vínculo.

El duelo de su madre, Tania, por la muerte de su primer esposo, Robert, hermano de Hannah. El primer acercamiento corporal de Tania a Máxime ocurrirá después de haberse conocido la captura de Hannah y Simón; contrariamente a una escena erótica se trata un acto de compasión por el dolor que él está sufriendo, si bien será malinterpretado por Esther. Incluso la secuencia de la consumación sexual de la relación entre Máxime y Tania (en la habitación de ella, en St. Gaultier), así como su prolegómeno (la escena del árbol) ocurren en un silencio total, y el deseo está impregnado de angustia en ambas ocasiones porque es simultáneamente el mudo reconocimiento de las muertes de Robert, Hannah y Simón. Ambos se aferrarán a una ilusión -no a una pasión- a una alianza para alejar el deseo de no deseo, acción devastadora de la pulsión de muerte: “todas las separaciones, todas las despegaduras, todos los destetes ulteriores –escribe Kaës  - (1997) arrojarán al sujeto hacia el vínculo, hacia el grupo, hacia la raíz. Ningún vínculo, ninguna formación de pareja se establecerán en lo sucesivo sin que esté envuelta la tentativa (…) de oponer a la experiencia de la aflicción la del socorro y del recurso en el mantenimiento de la no-separación. El vínculo y el grupo son, en principio, aferramiento contra toda expulsión, negación de la negatividad de la cesura”. Formar pareja, formar grupo, es también un intento imposible de burlarnos de la muerte.

En las escenas de dolor compartido en St. Gaultier encontramos en Tania una mayor pregnancia de angustia depresiva, pero la cualidad de dicha angustia se transforma en persecutoria ya consumada la pareja y tras su embarazo de Francoise. Quizás este proceso ha sido similar al ocurrido en sus otros duelos por las muertes de Hannah y Simón: la angustia depresiva inicial se va tornando paulatinamente en angustia persecutoria; esto parece ser confirmado por la escena en la que, de regreso en Francia, Maxime y Tania intercambian ideas sobre si comunicar –o no- su embarazo del futuro Francoise: recién allí concuerdan en que sus vínculos anteriores con Robert y Hanna ya han terminado. Por ello hemos supuesto una dificultad para elaborar estos duelos y la necesidad, también en Tania, de participar con Maxime de un pacto denegativo en el que confluyan características de negatividad relativa y de obligación.

Freud, refiriéndose al accionar del Aparat zu deuten (1913) escribe: “no hay proceso psíquico más o menos importante que una generación sea capaz de sustraer a la que la sigue”. Nada puede ser abolido que no aparezca, tarde o temprano, como signo de aquello que no pudo ser reconocido y simbolizado por las generaciones anteriores, denegado por una alianza inconsciente.; del lado de la historia y del conjunto insisten en transmitirse “procesos”, “actos”, “tendencias”; lo reprimido, como lo renegado y lo desmentido, deja sustitutos, huellas, y algo más, restos. En su correspondencia con Fliess (1892 -1899) Freud ha comenzado a interrogarse por la función de la identificación, a la que ha caracterizado como un “proceso de pensamiento inconsciente”; acorde a esta primer especificación podrá escribir, en el cap. IV de La Interpretación de los Sueños (Freud,1900), que “por ese camino los enfermos llegan a expresar en sus síntomas la vivencia de toda una serie de personas y no sólo las propias; es como si padecieran por todo un grupo de hombres y figuraran todos los papeles de un drama con sus solos recursos personales”. Podrá así enunciar -con Dora (Freud, S. (1905) - que en un único síntoma puede encontrarse condensada la representación de un grupo de personas y la conflictiva que les atañe. Si bien el grupo significativo que circunda a Francoise sabe y calla, éste no deja de percibir y observar gestos y miradas; pondrá entonces en juego su Aparat zu deuten,de significar, interpretar y rectificar las expresiones deformadas de quienes lo rodean y así nada de lo que es retenido por la generación de sus mayores le permanecerá completamente inaccesible.

Propuse que un pacto denegativo relativo al suicidio / filicidio subyace en el  vínculo de pareja entre Maxime y Tania, pacto sostenido asimismo por el secreto compartido por su grupo de pertenencia y referencia inmediato (sus amigos Louis, Esther y George, y los padres de Máxime). “De eso no se habla”. De “eso” de lo que no se habla –que ni se puede o debe hablar- es del deseo referido a las muertes de Hannah y Robert, ni de la catástrofe por su realización, el filicidio de Simón. “No solamente hay cadáveres en las mazmorras de los grupos y de las instituciones, escribe Kaës (1989), debemos, además, ponernos de acuerdo para olvidar que tenemos mazmorras a fin de no vernos precisados a pensar que contienen desechos y cadáveres”. Así como las metáforas de desechos (tacho de basura, depósito, chivo) señalan lugares o funciones continentes de dichos contenidos, Francoise ocupa/desempeña una función fórica, la de “porta-síntoma” de su grupo familiar.

“Eso” reprimido, desestimado, denegado o renegado por Maxime y Tania respecto del suicidio / filicidio de Hannah y Simón conforma un pacto denegativo entre ambos, un acuerdo inconsciente  sobre lo inconsciente. que se encuentra como estructurante en el origen de esta pareja y que retorna en los síntomas de Francoise configurando en él la función fórica de “porta síntoma” del grupo familiar: en la escena del almuerzo familiar (“Incluso he inventado un juego para compartir nuestra comida”) luego de haber puesto cuatro platos a la mesa solicita que su “fantasma” (fantôme)  sea servido (“Él quiere más”, “¿Quién, quién quiere más?” pregunta, molesto, Máxime, “Mi hermano” responde Francoise” “Escúchame –dice su padre- apoya ese plato. No hay nadie más en esta mesa, sólo tu, tu mamá y yo”, y junta las manos de Tania y la suya sobre la de su hijo, reafirmando que en esa familia lo integrantes sólo son tres). Se trata de síntomas que por su función en el sostén de las alianzas inconscientes. -a semejanza de aquellos que Freud encontró en Dora- denuncian a la vez que encubren y ligan porque en ellos puede encontrarse condensada la representación de un grupo de personas y la conflictiva que les atañe..

Desde esta óptica deberíamos revisar nuestras ideas respecto de la exigencia de represión, esa negatividad de obligación del aparato psíquico humano: a la imposición singular de la represión debemos agregar una prescripción de carácter grupal, lo que nos obliga a abandonar una perspectiva estrictamente individualista -o postular una exclusivamente grupalista- de la misma.

La propuesta de una función fórica desempeñada por Francoise nos obliga a preguntarnos sobre el sentido de su aceptación y acogimiento de dicho destino. Supongo que este “fantôme” ha sido también creado / engendrado por Francoise como un intento de controlar sus propios deseos incestuosos; en las primeras escenas del filme podemos observar cómo, mediante un ataque de frío, Francoise logra despojarle a Tania a su padre, dejándole en su reemplazo a su “fantôme” Simón, su medio hermano e hijo ideal, quien lo despide alegre desde el trampolín (cuidando a Maxime respecto de su propia hostilidad); deseos que, cabe preguntarnos, si no han sido  “estimulados inadvertidamente” por Tania (ella se ha exhibido  ante Francoise desnuda y teniendo relaciones sexuales con Maxime sin cerrar la puerta del dormitorio; también volverá a exhibirse desnuda ante su hijo en una sesión de masaje con Louise; sugestivamente ambas escenas son seguidas por sueños de Francoise en los que éste incorpora su fantasma (fantôme).

Si bien Máxime sufre porque Francoise le recuerda -por oposición- a su primogénito amado y desaparecido, ciertos rasgos indican un matiz narcisista en el mismo: entre dichos rasgos podemos señalar la transposición categorial -propia del narcisismo- de tomar la parte por el todo: si bien cuando el púber Francoise era estudiante figuraba en el cuadro de honor de su colegio con las mejores notas, no era objeto de valorización por parte de su padre porque no se destacaba en gimnasia; esta actitud ante su segundo hijo persistirá también durante su adolescencia: luego de que éste ha peleado con un condiscípulo provocador y antisemita –grandote, matón, ¿representante del padre?, - Máxime le pregunta incrédulo “¿realmente le ganaste?”.¿Necesita hacer a su hijo depositario de aspectos propios rechazados mediante la identificación proyectiva? De ser así también se trataría de características coincidentes con una de las condiciones encontradas por H. Faimberg (1993) en el telescopaje transgeneracional.

“Tu esposa es realmente bonita –dice Louise a Máxime en su casamiento, cuando descubre las miradas que éste dirige a Tania- una verdadera yiddishe mame”, y Máxime responde: “Una hermosa mujer, eso es todo. Me dará muchos hijos”. Cuando esta alianza estructurante se rompe pese a que Hannah ha cumplido con “su parte” engendrando a Simón, se desata en ella una violencia por la que mata también a Máxime en Simón (“lo miro y te veo a ti” escribe en la que será su última carta, cuando su hijo duerme con ella “en la almohada de papá”)  Hannah cacheteará con odio a Simón -convertido no sólo en representante de aquél y del vínculo que une / desune a la pareja- cuando, presa de la angustia y suponiendo ya resquebrajada su alianza con Máxime, quiere quedarse en Paris a esperar un imposible regreso de su hermano Robert y sus padres secuestrados por los nazis, y Simón le exige ir a St. Gaultier a “hacer una casita en un árbol” con su padre; también cuando éste  prohíbe a su madre fumar en el gimnasio, orden que presentifica un aspecto odiado de Máxime; en ese momento Hannah parece afirmarse en su decisión de no viajar y, además, su rostro cambia notablemente en forma definitiva. ¿Es en esa coyuntura, y porque Simón representa polifacéticamente al vínculo y al grupo odiado y amado (pareja / cuñada / padres y hermano desaparecidos), cuando Hannah decide su suicidio y el filicidio?. La información sobre esta escena -que ocurre en presencia de Louise y que ésta relatará posteriormente a Francoise- ¿ha llegado también a Máxime?; de ser así, ¿qué efectos ha tenido sobre él ?. “Se recuperó de la desaparición de Simón y Hannah, pero lo del perro lo aplastó”, nos narrará un Francoise ya mayor.

“Entré a la sombra de mi hermano fantasma (fantôme) o “floto sobre los pasos de su impronta” historizará Francoise adulto y psicoanalista. “La sombra del objeto ha caído sobre el yo”, la sombra de Robert ha caído sobre Tania así como la de Hannah sobre Máxime y la de Simón sobre ambos. ¿Contenidos reprimidos incorporados a la alianza inconsciente entre Máxime y Tania para luego ser trasfundidos a su progenie?. “Fantôme”, ¿se trata únicamente de una fantasía preconsciente/consciente?, ¿y, en ese caso, cuál es su función y sentido para Francoise?, ¿o también nos remite a “fantasma”, en la acepción que adquiere para N. Abraham y  M. Torok?

Francoise observó a su padre recoger al perrito de juguete que ha arrojado rompiendo el vidrio de la ventana, prestará atención a la tristeza en su rostro cuando éste se lo entrega a Tania y ella, a su vez, se lo devuelve a él; juguete poco antes descubierto escondido en un arcón y arrebatado con una excusa que denuncia la existencia de lo que se trata de ocultar (“tiene pulgas”, se le ha mentido a la vez que, con esta absurda alusión a dichos insectos, se denuncia metafóricamente la presencia de representaciones negativizadas que, como aquellos, extraen su alimento de quienes parasitan). Se trata de interrogantes que atañen también a la transmisión psíquica intergeneracional organizada a partir de lo negativo, de lo que faltó y falló (el narcisismo del niño se apuntala y estructura sobre lo que falta a la realización de los “sueños de deseo” de los padres) así como de lo no advenido, de lo que es ausencia de inscripción y de representación o de lo que, bajo la forma de lo encriptado está en estasis sin ser inscripto porque –según podemos suponer-  la violencia de la transmisión que afectó a Francoise niño pudo haberse establecido más acá del sentido accesible por el lenguaje de las palabras y operó de forma similar a una “transmisión de cosa”, una transmisión directa del afecto, de un objeto bizarro o de un significante en bruto sin espacio de trascripción y transformación, más cercano a una transfusión que a una transferencia.

Sus síntomas pueden ser, desde esta perspectiva, huellas que continúan ligando a las generaciones entre sí en un sufrimiento cuya causa Francoise no comprende porque ignora la apuesta psíquica (de otros) que sostiene: “lo que Louise me reveló despertó furia y celos en mi por lo que yo ya me sentía culpable: gente muerta emergió cuyos nombres escuché por primera vez”. Ese hermano que constituye en sus síntomas ¿se trata de una fantasía preconsciente-consciente, de un fantasma (fantôme) o de una alucinación? El filme no aclara, pero una prehistoria con tanta violencia acallada (campos de extermino, suicidio y filicidio) abonaría también estas dos últimas alternativas.

Francoise, adulto, narra: “ahora que podía nombrarlos, el fantôme aflojó su cuerda. Gradualmente se convirtieron aliados en mi intento de sacar a mis pacientes (¿autistas?) de la oscuridad de su noche”. Si es que se tratara de  identificaciones trasfundidas, se encuentran en relación con la fundación o los orígenes del grupo familiar conformado por Máxime, Tania y Francoise, así como con la muerte de ancestros –Robert, Hannah y sus padres- o la desaparición/muerte de un miembro –Simón- circunstancias que, para N. Abraham y M. Torok podrían resultar –dar efectos- en la formación de criptas y fantômes. Si bien la patología de la transmisión afecta al sujeto singular no es un atributo exclusivo de este sujeto: se trata de una formación que adquiere función en una doble economía psíquica porque también es “sostenida” por el proceso psíquico del conjunto intersubjetivo. Y añado que se trata, a mínima, de una doble economía psíquica porque son las ligazones y vínculos entre los sujetos en su relación tanto con el conjunto mayor y con el grupo como objeto, las que proveen lo esencial de los contenidos de la represión.

A la doble imposición de la represión (singular y grupal) deberíamos agregar también sus condiciones colectivas, expresadas por intermediación de las exigencias de la cultura, la memoria y el lenguaje. Desde esta óptica, y legítimamente, son también objeto del análisis los efectos icc. de las formaciones sociales, culturales y políticas en la medida en que se traducen en el campo de la realidad psíquica. Es así que las identificaciones – incluso aquellas que aparecen por la negativa: “no quiero ser judío” dice Francoise a Louise antes de que ella le devele su prehistoria- se apoyan en síntomas conformados por esta triple imposición en la medida en que han adquirido un valor significativo pero cuyo sentido permanece oculto.


Conclusiones

He partido del presupuesto teórico de la existencia de formaciones y procesos intrapsíquicos inconscientes que, por cuyas características, son grupales, ya sea por su conformación (fantasía) como por su particularidad de ser bifrontes (identificaciones, ideal del yo). He tratado de identificar sus efectos en las a) formaciones y procesos psíquicos inconscientes específicos grupales que se constituyen en los acoplamientos intersubjetivos (alianzas inconscientes).  b) formaciones y procesos inconscientes intermediarios (funciones fóricas) entre distintos espacios de realidad psíquica heterogéneos entre sí. c) Efectos y modalidades de sujeción en el grupo porque éste liga, transforma, produce y trata la realidad psíquica del sujeto singular y su acoplamiento con la de otros: en él los sujetos son constituidos como sujetos de icc. a la vez que son constituyentes de la realidad psíquica que allí se produce; pero cabe añadir que no sólo se constituyen sino también se transforman y/o pueden desaparecer tanto el sujeto singular como el yo capaz de pensar su lugar en los mismos por efecto de criptas y fantômes (transmisión transgeneracional patológica, “en bruto”, sin proceso de simbolización).

 

Roberto Raul Romero
Ex profesor titular cátedra de grupos. Profesor consulto Facultad de Psicología Universidad Nacional de Buenos Aires rromero@psi.uba.ar

 


Bibliografía

Abraham, N. y Torok, M. (1987): La corteza y el núcleo. Buenos Aires, Amorrortu Editores, 2005.

Faimberg, H. (1993): El telescopaje (encaje) de las generaciones. Acerca de la genealogía de ciertas identificaciones. En Kaës R., y otros: “Transmisión de la vida psíquica entre generaciones”.  Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1996.

Freud, S. (1921): Psicología de las masas y análisis del yo. Obras completas, Tomo XVIII. Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1986.

Freud, S. (1913): Tótem y Tabú. Obras completas. Tomo XIII, Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1986

Freud, S. (1892 -1899), Fragmentos de la correspondencia con Fliess  Obras completas (1950) Tomo I. Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1982.

Freud, S. (1900): La Interpretación de los sueños. Obras Completas. Tomo IV, Amorrortu Editores, 1983, Buenos Aires.

Freud, S. (1905), Fragmento de análisis de un caso de histeria. Obras completas. Tomo VII. Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1987.

Kaës, R. (2007), Un singular plural. Buenos Aires, Amorrortu Editores, 2010

Kaës R. (1997): Introducción. Dispositivos analíticos y emergencia de lo Generacional. En Eiguer, A. y otros: “Lo generacional. Abordaje en terapia familiar psicoanalítica”. Buenos Aires., Amorrortu Editores, 1998

Kaës R. (1989), El pacto denegativo en los conjuntos trans-subjetivos. En Missenard, A. y otros “Lo negativo, figuras y modalidades”. Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1991

Romero, R. (2009), Grupo, objeto y teoría. Vol. IV, Lugar Editorial, Buenos Aires.

 


Resumen

Se utiliza un filme autobiográfico para analizar efectos del inconsiciente en
a) formaciones y procesos psíquicos grupales constituidos en acoplamientos intersubjetivos (la alianza estructurante icc de una pareja contiene un pacto denegativo relativo a un suicidio y filicidio)
b) formaciones y procesos icc. intermediarios (el hijo de ambos ocupa y desempeña la función fórica de “porta-síntoma” del grupo familiar incorporando un “fantôme” de características coincidentes con las de aquel que fue objeto de filicidio por la suicida, de quienes “no se habla”).
c) Efectos y modalidades grupales de sujeción (transmisión patológica transgeneracional)

 


Palabras clave

Grupo – vínculo – identificación - alianzas inconscientes

 


Summary

An autobiographical film is used to analyze effects of the unconscious in (a) group psychological formations and processes consisting in intersubjective couplings (the icc structuring alliance of a couple contains a deny covenant concerning a suicide & filicide); (b) icc formations and. intermediaries processes (the son of both occupies a phoric function playing the role of "person who wears the symptom" of the family group by incorporating a "fantôme" whose characteristics match with the one who was the "unspoken" subject of filicide by the suicide; (c) effects and group methods of subduing (pathological transgenerational transmission)

 


Keywords

Group – link - identification - unconscious alliances.

 


Résumé

Un film autobiographique est utilisé pour analyser les effets du inconscient dans

a) des formations et des processus psychiques de groupe constituent dans les accouplements intersubjectives (la alliance inconscient de structuration de un couple contient une clause denegative relative au suicide et filicide) ; 

b) formations et processus inconscient intermédiaires (le fils des deux occupe et tient le fonction rôle phoric de « porta-symptôme » de le groupe familial comprenant un « Fantôme » caractéristiques correspondant à celui qui a fait l'objet de filicide par la suicide,  “ne pas parler de celle”                       

(c) effets et méthodes de groupe retenue (transmission pathologique transgénérationelle)

 


Mots clés

Groupe -alliances inconscient de lien – lien – identification.