Floris Generica - Eduardo Catalano                               Buenos Aires, Argentina


  
Un sujeto parcialmente descentrado
Eduardo Agejas

Con posteridad a la crisis que se desató a fines del 2001 en la Argentina se pudo determinar un aumento, estadísticamente significativo, de infartos de miocardio en la población, estableciéndose una relación entre este incremento de la morbilidad cardiaca y la situación social antedicha. Un fenómeno de la misma índole se vivió en Gran Bretaña entre ambas guerras mundiales, en este caso hubo un incremento significativo de las llamadas patologías psicosomáticas. Los estudios establecieron una correlación entre este hecho y el grado de inseguridad laboral que se vivía en ese entonces en el Reino Unido. Es de hacer notar que los que sufrían de estos trastornos eran beneficiados con una pensión, que si bien era menor a un sueldo promedio era más segura. Esta investigación epidemiológica mostró además que estas patologías se tornaron de muy difícil curación (Halliday. J, 1948).

En ambas situaciones podemos observar que por efecto de fenómenos masivos, fenómenos de orden social, se producen importantes cambios en la economía libidinal de muchos sujetos, dando lugar a perturbaciones en las tramitaciones pulsionales, o mejor dicho a un impedimento de la tramitación psíquica de la pulsión, generándose un fenómeno tóxico, que deviene en trastorno somático y alteraciones de la subjetividad.

 

¿Qué puede aportar el psicoanálisis para una mejor comprensión de lo sucedido?

 

Evidentemente podemos hacer uso de la teoría traumática, de la existencia de determinadas situaciones, en la vida de los sujetos en cuestión, que predispusieron a los mismos para dar lugar a los fenómenos que estamos considerando, dado que en muchos otros el desenlace no fue tal. Nada de esto y de otros aportes psicoanalíticos debe ser desechado, muy por el contrario se trata de importantes elementos conceptuales, pero es aquí donde el desarrollo de la teorización sobre la intersubjetividad puede ampliar la visión y por ende la comprensión de estas situaciones de desvalimiento, dado que podemos postular que estos sujetos se encontraron inmersos en una situación de esta índole. A la vez que podemos enriquecer nuestra concepción sobre la estructuración del psiquismo.

Creo que una reflexión sobre estos hechos vividos en Argentina e Inglaterra, sin desmerecer para nada el modelo de las series complementarias (Freud S.1917)), nos puede permitir entender mejor el papel del elemento desencadenante, (Bernardi, R 1988)  y no sólo remitir la problemática a los años infantiles.

 

El concepto de intersubjetividad


Es conveniente hacer ciertas aclaraciones acerca del uso del término intersubjetividad. En la década del 50 del siglo pasado comienza a hacerse evidente la imposibilidad de sostener la posición del analista como la de un espejo, comenzando a aparecer desarrollos sobre su participación en el proceso analítico y sobre todo su contribución en la producción del material clínico. Justamente en el Río de la Plata en 1959 M y W. Baranger (1961) postulan la teoría del campo donde describen la producción de una fantasía básica que no es resultado de la suma de fantasías inconscientes de ambos miembros de la pareja, sino que es un producto novedoso, inédito y exclusivo del par analista-analizando.

Posteriormente el concepto de intersubjetividad fue siguiendo un doble desarrollo (Dunn J.1995), por un lado, con el agregado de las posiciones filosóficas del postmodernismo se presenta como una concepción teórico-clínica particular expresada por corrientes como el relativismo, el perspectivismo y el construccionismo (Gabbard, G.), que dan lugar a posiciones que van desde una postura extrema, que niega todo tipo de objetividad, a otras que se aproximan a las más clásicas que consideran que siempre hay algún grado de posibilidad de obtenerla. De todos modos es de hacer notar que desde ambas posturas, la intersubjetiva y la que he designado clásica, se ha ido estudiando la participación del analista en la producción del material y la creación de fenómenos inéditos. Investigaciones que se han ido expresando a través de conceptos como el tercero analítico intersubjetivo (Ogden T. 2002), los objetos generativos compartidos (Bollas C. 1994), el objeto analítico (Green A. 1972), y la fantasía básica ya mencionada, entre otras propuestas. La importancia de estas discriminaciones es que las dos grandes corrientes implican diferentes concepciones acerca de la participación de la intersubjetividad en la constitución del sujeto y por ende de la subjetividad del mismo.

 

Aportes al estudio de lo intersubjetivo


La concepción de intersubjetividad que voy a utilizar se ubica dentro de las posturas que denominé clásicas y no dentro de las corrientes hoy designadas con el término englobante de intersubjetivistas.

Es aceptado que el objeto tiene un papel fundamental en la estructuración del sujeto, pero quiero resaltar un aspecto particular vinculado a los efectos de la intersubjetividad y es algo que le debemos a Winnicott D. (1971), se trata del concepto de espacio transicional, probablemente uno de los aportes más significativos de este autor, junto al de ilusión, desde el ángulo del interés de este escrito. Ese espacio, ese “entre dos”, lugar que es y no es, tanto del sujeto como del objeto, ha dado paso a importantes desarrollos para la comprensión de los fenómenos intersubjetivos.

Este “entre dos” permitió comprender esos fenómenos de producción propia de los vínculos, elementos que se generan en los mismos y que van más allá de la proyección-introyección. Son producciones que se dan en esa relación y que hacen a la economía de cada sujeto y del vínculo mismo.

De todos modos creo que los aportes realizados hasta la actualidad dentro de este campo nos permiten una ampliación conceptual, los fenómenos intersubjetivos van más allá de aquello planteado por Winnicott sobre la cultura, el arte y la religión.

Veamos algunas consideraciones sobre aspectos estructurales del psiquismo de cada sujeto como son el preconsciente y el ideal. Este último no es sólo el resultado de procesos intrapsíquicos, sino de algo que se da también en un “entre”, los ideales surgen de toda una complejización psíquica, pero sin duda van a estar marcados en su contenido, no sólo influidos en su forma, por los ideales propios de los que lo rodean y de los círculos concéntricos que desde allí se originan hasta incluir al conjunto de la cultura (Agejas, E. 1990). Algo similar ocurre con el preconsciente, conocemos acerca de los fenómenos intrapsíquicos involucrados en su constitución, pero no hay duda que sus lógicas van a estar en directa relación con las existentes tanto en su medio inmediato como mediato.

Estas consideraciones son hechas para reflexionar sobre cómo aspectos intrapsíquicos fundamentales están en íntima relación con los vínculos intersubjetivos y no sólo contemporáneos sino generacionales. Pero veamos ahora algunos otros aportes que nos hacen ver el “entre” desde nuevas perspectivas.

Pensemos en Aulagnier P. (1975) y sus desarrollos sobre el “contrato narcisista”, nos señala esta autora la particular encrucijada en que se encuentra el sujeto humano, siguiendo en esto a Freud S. (1914), en la medida en que es un sujeto en sí  y un eslabón de una cadena, en donde dos proyectos narcisistas se entrecruzan, se dificultan, se obstruyen, se facilitan y se enriquecen. Siendo necesario que se constituya en portador de su propio narcisismo estando a la vez sometido a los ideales no logrados por sus antecesores o por aquellos que se lucha por mantener.

Esta autora desde una visión positiva, en cuanto al carácter de las producciones psíquicas a que estas situaciones dan lugar, nos muestra como el infans está condicionado desde un principio por el discurso no sólo de sus progenitores, sino de aquel más amplio que estos encarnan, del que son portavoces. Nos habla de la violencia primaria que esto implica y rescata en todo su valor el hecho de que el niño ingresa a un mundo simbólico que lo constituye en gran manera.

Pero por supuesto el infans ha de recibir algo a cambio y esto se da por la incorporación al grupo del que forma parte siendo a la vez eslabón de continuidad. Fundamento de satisfacción narcisista y seguridad que implica simultáneamente importantes renunciamientos en su ser.

De todos modos estamos dentro de las manifestaciones intersubjetivas estudiadas sobre todo desde el sujeto mismo y de las implicancias que lo involucran. Todo esto dentro de una expresión positiva, no en sentido valorativo sino como expresión explícita de la intersubjetividad en la constitución de la subjetividad.

 

Lo intersubjetivo como constituyente del sujeto

Consideremos ahora las investigaciones de Kaës R. (1989), sobre parejas, grupos e instituciones, éstas enriquecen la problemática planteada, sobre todo en lo referente a la expresión de la intersubjetividad desde lo negativo. Tomemos en particular sus consideraciones sobre la negatividad de obligación, la negatividad relativa y sus aportes sobre la transmisión psíquica entre generaciones (Kaës R. y otros 1993).

A través de su conceptualización acerca de la negatividad obligatoria nos ilustra que todo sujeto humano para poder establecer cualquier relación vincular, de la extensión numérica y complejidad que sea, debe generar algún grado de negatividad. La constitución de los vínculos implica necesariamente procesos represivos, de desmentida o fenómenos que llevan a la inconcientización de algo displacentero. Esto es evidente tanto en la instalación de la represión de lo parental en su encuentro con el infans como en la transmisión de lo negativizado de modo transubjetivo. Todo esto se da en cualquier vínculo que se mantenga a lo largo de la vida.

Otra perspectiva nos plantea con la idea de la negatividad relativa, en la que el vínculo se afirma como el lugar de la relación de lo posible, de aquello que pudiendo ser no se constituyó, de ahí la idea de negatividad, y que apuntalándose en el otro puede lograr ser, positivizarse.

Finalmente tenemos las negatividades que se transmiten y sobre todo se sostienen en cada generación, siendo ejemplo de esto los duelos no elaborados y los encriptamientos. Procesos que ayudan a la constitución de los denominados pactos denegativos que no sólo tienen un aspecto defensivo, sino también creativo en cuyo caso la negatividad sostiene aquello que es necesario inconscientizar para dar lugar a la constitución del sujeto y del grupo.

Por último debemos tener en cuenta los desarrollos de Maldavsky M. (1992), sobre corrientes psíquicas y procesos defensivos complementarios entre sujetos. Investigaciones que se complementan con todas las anteriores.

 

Conclusiones acerca de un sujeto parcialmente descentrado
 

Todo lo planteado tiende a mostrar una concepción del sujeto como alguien parcialmente descentrado a través de una inevitable enajenación en sus vínculos, dado que aspectos de sí son puestos fuera de él a la vez que incorpora elementos del otro, portavoz a su vez del conjunto de voces. Pero también es de resaltar que en el interjuego de los vínculos del sujeto se da lugar a procesos que hacen tanto a su estructuración psíquica como a su tramitación pulsional.

No se trata de una oposición entre lo intrapsíquico y lo vincular sino de una conjunción de ambas perspectivas, con una estructuración donde a nivel individual muchos procesos sufren tanto una elaboración como una complejización personal, a la vez que se da un fenómeno similar en los vínculos, ya se trate de una  pareja, de un grupo o de instituciones. Por lo tanto los aportes de orden teórico deben dar cuenta de ambos niveles tanto del personal como del vincular a diferencia de las corrientes intersubjetivistas que tienden a privilegiar lo vincular llegando incluso a descartar lo intrapsíquico.

Podemos así plantearnos que la economía del sujeto no sólo ha de ser intrapsíquica sino que va a estar en constante interjuego con los vínculos que le preceden y que vaya constituyendo, esto no sólo se va a dar en el principio de su vida sino a lo largo de toda ella. Por lo tanto una modificación brusca de los mismos puede alterar la economía psíquica dando lugar a reordenamientos que según de quien se trate podrán implicar formas regresivas de respuesta. Lo dicho no niega el valor de los condicionamientos propios de la historia infantil del sujeto ni de los fenómenos de après-coup que se pueden dar, pero nos muestra con mayor claridad el modo en que el componente actual de las series complementarias puede operar, generando un estado de desvalimiento por perturbaciones intersubjetivas que a la vez son intrapsíquicas al modo de las neurosis actuales.

Seguramente una situación de esta índole se presentó ante la crisis sufrida en Argentina y la que padeció Gran Bretaña en entre guerras y lo planteado puede ayudar a entender de qué manera fenómenos aparentemente alejados de la tramitación pulsional generan disturbios en grandes masas de población.

 


BIBLIOGRAFÍA:

 

Agejas, E (1990), “Transformaciones del ideal del yo en la adolescencia tardía”. Revista de Psicoanálisis, Tomo 47, nº 4, 1990, Buenos Aires.

Aulagnier, P. (1975) La violencia de la interpretación, Amorrortu editores, 1993 Buenos Aires.

Baranger, M y W.(1961) “La situación analítica como campo dinámico”. Revista Uruguaya de Psicoanálisis, Tomo 4, nº 1, 1961-62, Montevideo

Bernardi, R (1988) “Vulnerabilidad, desamparo psicosocial y desvalimiento psíquico en la edad adulta”. Revista Uruguaya de Psicoanálisis, nº 67, 1988, Montevideo.

Bollas, Christopher, (1994) Ser un personaje. Psicoanálisis y experiencia del sí-mismo, Editorial Paidós, 1994, Buenos Aires.

Dunn, J. (1995) “La intersubjetividad en psicoanálisis: una revisión crítica”, El otro en la trama intersubjetiva, 2004Lugar Editorial y APA Editorial, Buenos Aires.

Freud S.(1914) “Introducción del narcisismo”, Obras completas, Tomo XIV, Amorrortu editores, 1979, Buenos Aires.

Freud, S. (1917) 22ª conferencia. “Algunas perspectivas sobre el desarrollo y la regresión. Etiología”, Obras completas. Tomo XVI,  Amorrortu editores, 1978, Buenos Aires.

Gabbard, G, “Una reconsideración de la objetividad en el analista”, Libro Anual de Psicoanálisis. Tomo XIII, Editora Escuta, pp. 23-34, Brasil

Green, A. (1972), “El analista, la simbolización y la ausencia en el encuadre analítico”, De locuras privadas, Amorrortu editores, 1990, Buenos Aires.

Halliday, J. (1948) “El caso de Gran Bretaña como sociedad enferma”,  Medicina psicosocial, Buenos Aires, EUDEBA, 1961

Kaës, R.(1989), “El pacto denegativo en los conjuntos trans-subjetivos”, Lo negativo. Buenos Aires, Amorrortu editores, 1991

Kaës R. y otros (1993) Transmisión de la vida psíquica entre generaciones, , Amorrortu editores, 1996, Buenos Aires.

Maldavsky, D. Teoría y clínica de los procesos tóxicos, Amorrortu editores, 1992, Buenos Aires.

Ogden, T. (2002). “El trabajo psicoanalítico en la frontera del sueño”. Revista de Psicoanálisis, Tomo 59, nº 3, 2002, Buenos Aires.

Winnicott, D.(1971) “Objetos transicionales y fenómenos transicionales”, Realidad y juego, Editorial Gedisa, 1992, Barcelona.

 

Resumen

A partir de la consideración del incremento de trastornos psicosomáticos luego de convulsiones sociales surge la pregunta de cuál puede ser el aporte del psicoanálisis para la comprensión de estos fenómenos, considerados como efecto de una situación de desvalimiento en que se encuentran los sujetos en cuestión.

Sin dejar de lado la teoría traumática, ni las series complementarias, ni otros aportes valiosos del psicoanálisis, se considera que los estudios sobre intersubjetividad brindan conocimientos importantes para estas cuestiones.

Distinguiendo entre la posición intersubjetivista que se apoya en el psicoanálisis y en posiciones filosóficas postmodernas y la clásica postura que considera la importancia del objeto en la constitución de la subjetividad y apoyándose en ésta, se argumenta para mostrar como el sujeto no sólo se estructura en medio de vínculos, sino que estos son parte actuante en todo momento de la vida de cada persona. De modo que la tramitación pulsional no sólo es un proceso intrapsíquico, sino que participa de los vínculos intersubjetivos. De modo tal que al darse una perturbación significativa de los mismos, la economía psíquica se ve alterada en su totalidad, hecho que resalta el valor de la última serie complementaria.

Palabras claves: convulsiones sociales, desvalimiento, intersubjetividad, series complementarias, tramitación pulsional, trastornos psicosomáticos,.

 


Summary

Considering the increase in psychosomatic disorders after social convulsions, the question is what is the contribution that psychoanalysis can make in order to understand these phenomena, seen as an effect of a helplessness situation in which many of these subjects live.

Without disregarding the traumatic theory, or the complementary series, or any other valuable contribution from psychoanalysis, the studies on intersubjectivity  are considered to provide important knowledge for these issues.

Making a distinction between the intersubjectivist position, which relies on psychoanalysis and postmodern philosophical positions, and the classic position that considers the importance of the object in the constitution of the subjectivity and relying on this one, the argument is to show how the subject not only gets structured amidst bonds, but also that these are an acting part in every moment of the life of each person.

So the instinctual process is not only an intra-psychic process, it takes part in the intersubjective bonds. So when a significant disorder takes place, the psychic economy is completely altered, a fact that emphasizes the value of the last complementary series.

Keywords: complementary series, helplessness, instinctual process, intersubjectivity, psychosomatic disorders, social convulsions.

 


Résumé

À partir de la prise en compte de l'accroissement de troubles psychosomatiques après des convulsions sociales, on se demande quel pourrait être l'apport de la psychanalyse pour la compréhension de ces phénomènes, considérés comme effet d'une situation où ces sujets se trouvent démunis. Sans négliger la théorie traumatique, ni les séries complémentaires, ni d'autres apports précieux de la psychanalyse, on considère que les études sur l'intersubjectivité offrent d'importantes connaissances à ce sujet.

Distinguant entre la position intersubjectiviste qui s'appuie sur la psychanalyse et sur des positions philosophiques post-modernes et la position classique qui considère l'importance de l'objet dans la constitution de la subjectivité et s'appuyant sur celle-ci, il est tenu de montrer comment le sujet se structure au milieu de liens, et en outre que ceux-ci sont une partie agissante à tout moment dans la vie de chaque personne. De sorte que la démarche pulsionnelle est non seulement un processus intrapsychique, mais aussi il prend part des liens intersubjectifs. De telle manière que s'il existe une perturbation significative de ces derniers, l'économie psychique est altérée dans sa totalité, fait qui souligne la valeur de la dernière série complémentaire.

Mots clés : convulsions sociales, démarche pulsionnelle, démunis, intersubjectivité, série complémentaire, troubles psychosomatiques.

 


Resumo

A partir da consideração do aumento de trastornos psicossomáticos depois de convulsões sociais, surge a pergunta de qual pode ser a contribuição da psicanálise para a compreensão destes fenômenos, considerados como efeito de uma situação de desvalia em que se encontram os sujeitos em questão.

Sem deixar de lado a teoria traumática, nem as séries complementárias, nem outras contribuições valiosas da psicanálise, considera-se que os estudos sobre intersubjetividade oferecem conhecimentos importantes para estas questões.

Distinguindo entre a posição intersubjetivista que se apoia na psicanálise e em posições filosóficas pós-modernas e a clássica postura que considera a importância do objeto na constituição da subjetividade e apoiando-se nesta, argumenta-se para mostrar como o sujeito não só se estrutura em meio a vínculos, mas que estes são parte atuante em todo momento da vida de cada pessoa. De modo que a tramitação pulsional não só é um processo intrapsíquico, mas participa dos vínculos intersubjetivos. De tal modo que ao dar-se uma perturbação significativa dos mesmos, a economia psíquica se vê alterada em sua totalidade, fato que destaca o valor da última série complementária.

Palavras-Chave: convulsões sociais, desvalia, intersubjetividade, série complementária, tramitação pulsional, trastornos psicossomáticos.