Floris Generica - Eduardo Catalano                               Buenos Aires, Argentina


  
Algunas consecuencias psíquicas en torno a la posibilidad de la reproducción clonada
Graciela Faiman

Edipo y castración son nociones fundantes para la teoría psicoanalítica en tanto dan cuenta del pasaje de un individuo desde el caos de la naturaleza al universo ordenado de la cultura. Edipo es el héroe que logró descifrar un enigma impenetrable, el enigma de su identidad. Es un hombre y como tal explora su deseo y acepta la incompletud.

Denominamos Complejo de Edipo a una estructura triangular que aparece en las más diversas sociedades y no sólo en aquellas en las que predomina la familia conyugal. El Complejo de Castración guarda una íntima correspondencia con el Complejo de Edipo y aparece como un intento de respuesta para la incógnita que le plantea al niño la diferencia sexual anatómica.

Ambos complejos son considerados como universales y eternos por la teoría psicoanalítica.

Sin embargo, a la luz de los desarrollos actuales de nuestra disciplina, debemos mínimamente considerar que no son estructuras invariables sino que guardan correspondencia con las transmutaciones radicales impuestas por los diferentes cambios culturales.

En sus conceptualizaciones, Freud se ciñó a la estructura clásica del mito griego. Revisitando la teoría hoy encontramos difícil (para no decir imposible) dejar de incluir en su comprensión las oscilaciones socioculturales. Si la mitología grecorromana estaba poblada de dioses y héroes que exhibían su sexo con alegría, la tradición judeocristiana introdujo la noción de culpa, consideró la sexualidad como una fuerza subversiva e intentó limitarla. A cada uno de esos momentos de la historia de Occidente corresponde un modelo de complejo parental diferente.

No obstante, los cambios recién mencionados no son en absoluto los más dramáticos. Este Siglo XXI recién estrenado nos pone frente a los vertiginosos avances de la biotecnología. Con el fantasma de la clonación asomando en el horizonte, Edipo y Castración quedan hoy severamente cuestionados y esto determina profundas huellas en la estructuración del aparato psíquico. Quizás, como dijera el filósofo Michel Serres, nos encontramos frente a "una nueva humanidad".

Intentaré fundamentar estas hipótesis, para lo cual comenzaré historiando los orígenes y parte del desarrollo de ambos conceptos: Edipo y Castración.

Freud anticipa su comprensión del Edipo en una carta dirigida a Wilhelm Fliess fechada en Viena el 15 de octubre de 1897. Basándose en su autoanálisis nos dice: "Un solo pensamiento de validez universal me ha sido dado. También en mí he hallado el enamoramiento de la madre y los celos hacia el padre, y ahora le considero un suceso universal de la niñez temprana […] Si esto es así, uno comprende el cautivador poder de Edipo Rey […] Cada uno de los oyentes fue una vez en germen y en la fantasía un Edipo así".

Durante muchos años, en una lectura que se centraba en las vicisitudes del erotismo, Edipo y Castración quedaron fijados a parricidio e incesto. La fantasía que frenaba al niño en el cumplimiento de sus deseos incestuosos era la de ser castrado y la amenaza caía sobre el pene, órgano de placer. Por lo contrario, en el lenguaje cotidiano, se llama "castración" a la ablación de los órganos de la reproducción (testículos y ovarios).

Totem y Tabú e Introducción del Narcisismo son ensayos bisagra dentro de la producción freudiana, que anticipan el descubrimiento del instinto de muerte y la necesidad de fundar una segunda tópica.

En "Totem y Tabú" Freud "darwiniza" el Complejo de Edipo. Se interroga acerca del "contenido latente" que subyace al argumento "manifiesto" del mito y nos presenta la figura temible del Padre de la Horda, quien encarna una ley arbitraria que los hijos deben aceptar. El parricidio, llevado a cabo por la fratría, no es motivado por los deseos sexuales hacia la madre sino por la imposibilidad de soportar la tiranía de ese Padre.

En "Introducción del Narcisismo" Freud rechaza la ingenua creencia en un amor parental exclusivamente altruista. Destaca la existencia de sentimientos egoístas ya que "el niño debe cumplir los sueños, los irrealizados deseos de sus padres" y no debe estar sometido ni a la enfermedad ni a la muerte ya que "el punto más espinoso del sistema narcisista, esa inmortalidad del yo que la fuerza de la realidad asedia duramente, ha ganado su seguridad refugiándose en el niño".

Lecturas posteriores articularon ambas obras y ofrecieron la posibilidad de nuevas y variadas comprensiones del mito.

Dentro del panorama psicoanalítico argentino, una de estas revisiones la hizo Mauricio Abadi, quien advirtió la importancia que cobraba la lucha entre los sexos y propuso añadirla al clásico estudio de la competencia entre las generaciones. Pensó la esterilidad de la pareja real como expresión de sentimientos ambivalentes hacia el hijo, deseado y temido a la vez. Destacó que en la Tebaida1, donde aparece otra versión del mito, el motivo por el cual los oráculos de Delfos habrían proscripto la paternidad a Layo se debía a que éste había raptado y violado a Crisipo, hijo adolescente del rey Pélope en cuya corte había encontrado asilo. En este punto cabe recordar que a Layo se le adjudicaba haber inventado el amor homosexual entre los seres humanos y Hera, protectora de la pareja conyugal, le negó la dicha de la paternidad como castigo.

Para Abadi este castigo representa la defensa de la madre frente a la amenaza del robo del hijo por el padre. Nos dice que el "no tendrás hijos", la amenaza de Hera, expresa en el lenguaje críptico del mito "me niego a entregártelo". Si el anhelo del padre es el robo del hijo, la madre retentiva estaría simbolizada por la Esfinge, la "estranguladora" en griego, madre que quiere conservar eternamente su embarazo y no deja respirar que es nacer y por lo tanto abandonarla2. Señala así la existencia de un anhelo posesivo tanto en el padre como en la madre ya que aquel niño que será su sucesor simboliza, para el ser humano asediado por la muerte, la única posibilidad de trascender.

Abadi coincide en que la prohibición del incesto, que ejerce el padre, apunta mucho más allá que a la mera relación sexual entre madre e hijo. En su comprensión, la lucha de la Esfinge y Edipo alegoriza el éxito de un intento de liberación del encierro intrauterino en el cual el niño se confunde en un solo y mismo ser con la madre. La función paterna debiera ser la de "partero," con la renuncia a la posesión del hijo a quien le abriría el camino hacia la independencia, pero también hacia el desamparo, marcado por el nacimiento de este nuevo ser que a su vez deberá asumir la incompletud y la muerte.

El conocerse mortal y el saber de la existencia de dos sexos, son los límites que enfrentan al hombre con su incompletud, su castración.

El hijo representa la búsqueda de una garantía de perpetuarse (vivir en el hijo, en el hijo del hijo y así eternamente). La reproducción sexuada implica la necesidad de alguien del otro sexo para gestar un niño. La Madre Esfinge Retentiva, el Padre Layo Ladrón son fantasías universales que expresaban deseos imposibles.

Las nuevas técnicas de reproducción asistida estrechan el campo de lo quimérico. Actualmente es casi de rutina encontrar en el periódico alguna noticia referida a procedimientos relacionados con la ingeniería genética: manipulación y donación de óvulos, vientres alquilados, el fantasma de la clonación asomando en el horizonte.

La posibilidad de la reproducción clonada devuelve al hombre la fantasía de ser bisexual y no necesitar de nadie para engendrar un hijo; entonces las diferencias sexuales quedarían anuladas. Un hijo clonado sería hermano de su padre o de su madre, de tal manera que también caería el orden establecido por la diferencia generacional.

Encontramos que, tanto la castración narcisista de lo imposible como la castración edípica referida a lo prohibido, ambas centrales para la teoría psicoanalítica, quedan severamente interrogadas por la posibilidad de la reproducción clonada.

La literatura, el cine, la pintura, en fin, las diferentes manifestaciones del arte han trabajado con la figura del "clon" produciéndonos en todos los casos un sentimiento ominoso. ¿A qué se debe esto? La cultura, durante siglos, se ha preocupado en mantener bajo represión las fantasías arcaicas que amenazan el ordenamiento impuesto por la reproducción sexuada. De esta manera permanecen sepultadas en el inconsciente pero pueden ser activadas por ciertas representaciones. La clonación las activa y emerge así la vivencia de lo siniestro, que refleja la omnipotencia de los pensamientos: es aquello "heimlich" que se transmuta en "unheimlich", lo íntimo y familiar que deviene demoníaco, lo entrañable reprimido, aquellas primitivas fantasías narcisistas que se instalan en la conciencia y nos imponen el sentir "no soporto reconocer este deseo como propio".

Hasta el momento han sido reportados a la prensa mundial tres nacimientos de bebes clonados. Aunque ninguna de las experiencias pudo ser científicamente confirmada, como ejercicio, analizaremos brevemente cada una de estas situaciones.

El 26 de diciembre del 2002 Brigitte Boisselier anunció el nacimiento de Eva. Esta niña sería la primer persona fruto de una reproducción asexual que habría resultado de la unión de dos células, un óvulo y una célula de la piel de una misma persona, una mujer norteamericana de 31 años cuya pareja es estéril. Resulta obvio que tanto el nombre como la fecha de nacimiento de la pequeña no son casuales.

Boisselier es la directora científica de Clonaid, la empresa de biotecnología perteneciente a la exótica secta de los raelianos. La empresa se dedica exclusivamente a la clonación humana y sus oficinas están en Las Vegas.

¿Qué sabemos acerca de los raelianos?

El fundador de la secta, creada en 1975, es Claude Vorhilon ex periodista deportivo francés hoy autodenominado Su Santidad Raël, el "mensajero". El movimiento cuenta con sedes en los distintos continentes y alrededor de 55 mil miembros en 84 países, según datos aportados por la organización. La máxima aspiración de los integrantes de la secta es "crear vida eterna" y piensan que la clonación es la vía para lograrlo. Para realizar los estudios necesarios, a mediados de los años 90 fundaron Clonaid.

Vorhilon afirma que la especie humana es el resultado de la clonación de extraterrestres, los "Elohim" (vocablo en hebreo antiguo que significa "los que vinieron del cielo") que llegaron a la tierra en platos voladores hace 25 mil años, que la resurrección de Jesús fue resultado de una clonación y dice también haber presenciado la realización de una copia de sí mismo.

El nacimiento de la segunda bebé clonada fue anunciado el 5 de enero del 2003. Sus madres son dos lesbianas de Holanda aunque la niña nació en un lugar no precisado ya que en ese país la clonación está prohibida desde el 1º de setiembre3.

El martes 25 de marzo, también del 2003, apareció en los diarios la foto del tercero de los cinco bebés que Brigitte Boisselier asegura haber clonado. En esta ocasión se aseguró que el padre del niño viajará a Brasil con científicos que demostrarán que el ADN del pequeño es el mismo que el de otro hijo fallecido.

Claude Vorhilon anunció en esta oportunidad que piensa construir en territorio brasileño un centro de clonación humana que atenderá a los clientes de Canadá, Estados Unidos, México, Chile y Brasil de donde asegura tener peticiones.

Estos experimentos mueven enormes cantidades de dinero ya que cada intento de clonación se cotiza en por lo menos un cuarto de millón de dólares.

¿Qué destino puede aguardar a estos supuestos niños clonados, a estos hijos nacidos desde la omnipotencia del deseo y manoseados en operaciones mercantiles?

En el primer caso se trata de una mujer que, teniendo un marido infértil, se declara autosuficiente para engendrar. Nacerá un niño, hijo de un solo progenitor. Primer cobayo humano nacido de una madre que, ayudada por un equipo de científicos, logró superar los límites de la sexuación. ¿Qué inscripción guardará en su psiquismo acerca de este singular procedimiento que inició su vida?

La segunda beba es hija de una pareja de lesbianas.

Su nacimiento desmiente la marca de la castración. No hizo falta varón para concebir al hijo.

¿Nuevas amazonas? ¿Qué razas de mujeres que excluyen al hombre se estará inaugurando? ¿Cómo resultará este universo exclusivamente femenino?

El tercer bebe viene a reemplazar a un hermano muerto, nació para ser otro. Sus padres no podrán reconocerlo ni aceptarlo como sujeto singular, el recién nacido quedará oculto tras la imagen de su hermano. Estar privado de ser él mismo, un individuo único, ¿qué marcas dejará en la estructuración de su psique?

Las tres situaciones descriptas entrañan el peligro del asesinato psíquico del futuro niño. Debemos alertarnos frente a los efectos mortíferos de una ciencia que permita avances tecnológicos divorciados de valores éticos.

El psicoanálisis, al desentrañar los deseos inconscientes que subyacen a las diferentes prácticas científicas, aporta elementos importantes para un debate ético.


Lic. Graciela Faiman
Miembro titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina.



Notas: 

1. La Tebaida, poema épico posterior a las composiciones homéricas de la cual nos queda la versión recogida por Pausanias.
[Volver]


2.. En el pensamiento de Jaques Lacan y de Mauricio Abadi "madre" y "padre" se corresponden con funciones y no con personas.
[Volver]


3.. Aunque no se comprobó hasta hoy la certeza de la clonación de esta niña, en abril de 2004 científicos japoneses crearon un "ratón sin padre", logro que fue informado por la revista "Nature" bajo el sugestivo título de "¿Son prescindibles los hombres?". Bajo la dirección de Tomohiro Kono se trabajó prescindiendo del espermatozoide en la fusión de dos óvulos, uno maduro y otro inmaduro manipulado genéticamente para que sus cromosomas se comportaran como si fueran masculinos. Como resultado obtuvieron un embrión con dos juegos de cromosomas femeninos. Esta modalidad de reproducción asexuada, la partenogénesis, vocablo que viene del griego "parthenos", virgen, existe en ciertas especies de plantas y reptiles y en las abejas, los zánganos se desarrollan a partir de óvulos sin fecundar y son, por lo tanto, partenogénicos. En los mamíferos para que un embrión se desarrolle normalmente son necesarios los dos genomas, el materno y el paterno.
[Volver]



BIBLIOGRAFÍA

Abadi Mauricio:(1960) "Renacimiento de Edipo", Editorial Nova. Buenos Aires, 1960.

Derrida Jacques y Roudinesco Elisabeth: (2001) "Y mañana qué…" Fondo de Cultura Económica de Argentina, 2003, Buenos Aires.

Faiman Graciela. y Jaroslavsky Ezequiel, 2006 "Obstáculos en la Cura. ¿Escollos del Psicoanálisis? ¿Escollos de los psicoanalistas? Trabajo presentado en la Asociación Psicoanalítica Argentina, mayo de 2006.

Faiman de Resnicoff Graciela y Soifer Raquel: (1972) "Posibilidades del grupo familiar con niños como colaborador para una tarea de psicohigiene: el problema de la desprotección de la familia contemporánea" en Arminda Aberastury compiladora:"El Psicoanálisis de niños y sus aplicaciones" Paidós Buenos Aires 1972. 2º edición, Editorial Paidós Mexicana, 1986.

Faiman Graciela, (2005) "Algunas reflexiones en torno a la homoparentalidad", Trabajo presentado en el 44º Congreso de la Asociación Psicoanalítica Internacional, Río de Janeiro, julio de 2005.

Freud Sigmund: (1897) Carta a Wilhelm Fliess del 15 de octubre de 1897, Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1990. Tomo I.

Freud Sigmund: (1913), "Tótem y Tabú" Amorrortu Editores, Tomo XIII, 1990, Buenos Aires.

Freud Sigmund, (1914). "Introducción del Narcisismo", Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1990, Tomo XIV.

Diario "La Nación", números de diciembre y enero de 2002.




Resumen

Se parte de los conceptos de Edipo y Castración como nociones fundantes para la teoría psicoanalítica y se plantea que, como toda teoría, debe ser permanentemente explorada para evitar que se constituya en obstáculo. Se continúa historiando estos conceptos para finalmente detenernos en la revisión hecha por Mauricio Abadi, quien nos advirtió acerca de la importancia que cobraba la lucha entre los sexos por la posesión del hijo y propuso añadirla al clásico estudio de la competencia entre las generaciones. El conocerse mortal y el saber de la existencia de dos sexos son los límites que enfrentan al hombre con su incompletud, su castración. Las nuevas técnicas de reproducción asistida estrechan el campo de lo quimérico. La posibilidad de la reproducción clonada devuelve al hombre la fantasía de ser bisexual y no necesitar de nadie para engendrar un hijo; entonces las diferencias sexuales quedarían anuladas. Un hijo clonado sería hermano de su padre o de su madre, de tal manera que también caería el orden establecido por la diferencia generacional. Encontramos que, tanto la castración narcisista de lo imposible como la castración edípica referida a lo prohibido, ambas centrales para la teoría psicoanalítica, quedan severamente interrogadas por la posibilidad de la reproducción clonada. Hasta el momento han sido reportados a la prensa mundial tres nacimientos de bebes clonados. Aunque ninguna de las experiencias pudo ser científicamente confirmada, se analizaron brevemente cada una de estas situaciones. Se postula que estos casos presentados entrañan el peligro del asesinato psíquico del futuro niño y que por lo tanto debemos alertarnos frente a los efectos mortíferos de una ciencia que permita avances tecnológicos divorciados de valores éticos. El psicoanálisis, al desentrañar los deseos inconscientes que subyacen a las diferentes prácticas científicas está en condiciones de aportar elementos importantes para un debate ético.