Floris Generica - Eduardo Catalano                               Buenos Aires, Argentina


  
La migración de los hijos: metamorfosis familiar ¿progresiva o defensiva?
R. Losso, J. Gandolfo, P. Horvat, S. L. Bonfiglio, A. P. Losso

Muchas son las razones por las cuales los miembros de una familia pueden emigrar. En algunos casos, las migraciones se producen a partir de situaciones traumáticas. En cambio en otros, lo que predomina son los deseos de progreso.

En el primer grupo, es la sociedad la que se vuelve expulsiva, por motivos económicos, religiosos o políticos. En estos casos la tierra madre se torna hostil, y las familias conviven con un sentimiento que está entre lo familiar y lo siniestro, viéndose obligadas a emigrar. Son estas migraciones las que están más cerca del exilio, en el sentido que se le daba en la antigüedad, de des-tierro (sacarlo de la tierra), que tienen una connotación de pérdida del lugar en la sociedad, de "muerte civil".

En el segundo grupo, encontramos las familias que migran por razones que están más en relación con sus circunstancias particulares, como aquellos que buscan el progreso profesional, u otros que lo hacen siguiendo ideales familiares, la "vuelta a la tierra de los antepasados", o también "alcanzar la tierra maravillosa, donde se darán todas las posibilidades de éxito".

Entre fines del siglo XIX y principios del XX, los europeos venían al continente americano con la fantasía de "hacer la América". En la actualidad se ha invertido el sentido y muchas personas o familias emigran al primer mundo con una fantasía equivalente. En otros casos, particularmente en jóvenes, el deseo de aventura puede ser el determinante que los lleve a migrar. Existe también un tipo de migración "temporaria", como la de aquellos que trabajan en empresas multinacionales, diplomáticos y estudiantes.

Cada uno de estos tipos de migración tendrá un impacto en la estructura familiar. Las consecuencias serán a su vez diferentes si la migración es de toda la familia, de una parte de ella o de sólo uno de sus miembros. Asimismo, los efectos serán diferentes para los padres, protagonistas activos de la decisión, que para los hijos, particularmente los menores, que no participan de la misma.

El fenómeno migratorio ha sido enfocado por los analistas desde el punto de vista de los motivos manifiestos y latentes que impulsan a las personas, las familias o los grupos a migrar, y de las consecuencias que dicha migración tiene para los sujetos y sus familias. Muchos señalan que la migración implica un trabajo psíquico de envergadura, que algunas familias logran realizar y otras no.

Las consecuencias han sido estudiadas por diversos autores. Así se han señalado actitudes regresivas en los que migran, expresadas por ejemplo en la demanda de que los demás se hagan cargo de ellos, que los defiendan, que les enseñen y los quieran "exactamente como un niño desamparado y huérfano, y que se hallará en la búsqueda de figuras parentales de quienes pueden esperar ser adoptados" (Nicolussi, 1996).

Se han señalado también mecanismos de negación, con defensas maníacas, para evitar la depresión frente al duelo que implica toda migración. Una de las posibles defensas es la desilusión del lugar de origen y la idealización del lugar donde se migra.

De todos modos, la migración es siempre una experiencia traumática, implica una situación de quiebre vital (Bar de Jones, 2001), una renuncia y por lo tanto un duelo que necesita un determinado tiempo para ser elaborado. En este sentido se puede hablar de un duelo migratorio normal y de un duelo migratorio patológico.

En muchos casos juega igualmente un papel importante la angustia frente a la posibilidad de "ser olvidado", de morir en la mente de los otros.

Toda migración implica un desarraigo (déracinement), individual, familiar y cultural. Eiguer (1999) ha señalado la existencia de tres mecanismos compensatorios del déracinement que aparecen sucesivamente face à la crise du déracinement:

  1. La familia se repliega sobre ella misma en un estado de "refusionnement";
  2. El desarrollo de un faux self, en un esfuerzo de hiper-adaptación al nuevo medio,
  3. finalmente, el recurso à l’ancètre qui devient parfois un allié en el proceso de adaptación, y de recuperación del verdadero self, "la decouverte de des racines ancestrales, de l’object transgénérationel en remplissant un rôle important".

Pichon Rivière (Losso, 2002) describe una internalización ecológica, unida a la noción de querencia o pago, como internalización del ambiente en el cual se desarrolla la vida del sujeto y de la familia, subrayando la importancia del ambiente social en la constitución y sostén de la identidad. Por ello la situación traumática se mantiene, aun cuando en nuestros días el desarrollo tecnológico permite acortar notablemente las distancias. Por lo tanto, la migración puede también constituir una amenaza a la identidad de las familias y de los individuos.

Muchas veces se migra no con la familia, sino contra la misma, como un acto de rebeldía, o de "huida", o incluso como una búsqueda "heroica" de la exogamia. Un acto de rebeldía familiar, intento de "mediación" o pasaje entre las familias de origen y la familia propia. Otras veces puede producirse como intento de solución a una crisis de pareja (Grimberg y Grimberg, 1984).

 

II

En la Argentina, podemos distinguir dos grandes corrientes inmigratorias: la primera, entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, más relacionada con la necesidad de salir de la pobreza. La segunda, signada por las dos guerras mundiales y la guerra civil española, que implicaron la existencia de un trauma diferente, lo que hizo que muchas veces estos inmigrantes no pudieran hablar de su experiencia. Los primeros, al poder contar su historia y hablar de sus orígenes, pudieron idealizar la tierra de la que provenían. Los segundos, dada la calidad de la situación traumática vivida, aun tienden a no hablar, a reprimir lo traumático, y muchas veces a actuarlo. En estos casos, la generación siguiente se hizo cargo de lo no elaborado, dando lugar a la aparición de diferentes síntomas. En la Argentina, las familias de clase media, formadas en su casi totalidad por inmigrantes europeos, llevan una o dos generaciones de argentinos. Sin embargo, un número importante de ellas no ha logrado aun arraigarse. Pensamos que los ideales familiares y la dificultad de tramitar el duelo original, han contribuido a mantener en ellas una suerte de "vocación migratoria".

La dificultad en la elaboración de los duelos dejó en muchas de ellas un "residuo melancólico", que favoreció la idealización de lo perdido. Muchas expresiones culturales reflejan este proceso, tales como las letras de tangos, en las que aparece la añoranza de lo que se perdió. Detrás de esta añoranza de la tierra, la nostalgia está en relación con el objeto primario perdido. La cultura, de este modo puede funcionar como amortiguador del sufrimiento.

 

III

Otro caso es el de las migraciones "internas", las que se dan dentro del mismo país. En la Argentina existen dos tipos de migración interna: aquélla que se produce por la pauperización de muchas zonas del interior, la que causa migraciones de las zonas rurales a las grandes ciudades, y aquélla que se da en las clases medias y altas, que se produce desde los pequeños pueblos hacia las grandes ciudades, pueblos en los cuales la migración de los hijos coincide con un ideal colectivo, representando una forma de ascenso social y cultural y un logro para toda la familia. Se espera que los hijos migren a la gran ciudad para estudiar o probar suerte en alguna actividad.

La familia B... vivía en una pequeña población del interior del país (a unos 800 kilómetros de Buenos Aires) y concurrió en consulta a nuestro grupo de investigación en la Asociación Psicoanalítica Argentina. Fue enviada por la terapeuta individual de la hija mujer, Violeta, por presentar ésta episodios de bulimia, y por conflictos en la convivencia con su hermano Mario. Ambos compartían un departamento en Buenos Aires. Pudimos tener con la familia seis encuentros, con intervalos de un mes o más entre ellos, debidos, manifiestamente, al largo viaje que debían realizar cada vez que concurrían a las sesiones.

La familia estaba constituida por los padres y seis hijos, cinco varones y una mujer, cuyas edades oscilaban entre los 13 y los 20 años. Decidieron enviar al hijo mayor, Mario, a estudiar Medicina a Buenos Aires.

Tiempo después, se sumó a Mario, Violeta, la única hija mujer, quien deseaba estudiar traductorado de inglés. Aunque esta carrera existe en una importante ciudad cercana, decidieron igualmente enviarla a Buenos Aires. Tiempo después, consultaron porque los episodios de bulimia, que Violeta ya presentaba antes de migrar, se habían hecho más frecuentes y graves, los conflictos con el hermano mayor perturbaban cada vez más la convivencia, y éste, por su parte, no lograba avanzar en sus estudios.

Los jóvenes vivían en una situación que podríamos calificar de regresiva: dormían en la misma habitación, en medio de permanentes peleas, que parecían estar al servicio de contener fantasías incestuosas, todo en medio de un desorden doméstico, reflejo de su "desorden" interior. Ambos pagaban por esto un alto precio: Violeta tuvo un episodio confusional (desapareció de la casa una madrugada durante varias horas), mientras que Mario se encontraba limitado en sus posibilidades intelectuales.

Meltzer y Harris (1986) definen ocho funciones de la familia (como grupo), las que están siempre presentes en toda familia. Uno de nosotros (R. L.) las ha reordenado en dos grupos: cuatro generadoras de crecimiento y desarrollo y cuatro generadoras de estancamiento y patología

El primer grupo de funciones comprende: 1) Generar amor; 2) Infundir esperanza

3) Contener el sufrimiento depresivo (y paranoide), 4) [posibilidad de] pensar. Las del segundo grupo son: 5) Suscitar odio; 6) Sembrar desesperanza y desesperación (despair); 7) Transmitir angustia persecutoria; 8) Crear mentiras y confusión.

Las funciones del primer grupo son definidas por estos autores como introyectivas, en el sentido que tienden a la contención y elaboración del sufrimiento. En cambio, las del segundo grupo son proyectivas: al no tolerarse el sufrimiento, tiende a expulsarse lo angustiante.

Roberto Losso (2001) ha agregado a las de Meltzer dos funciones más, relacionadas con la circulación de la sexualidad. En el primer grupo: (9) La función de erotización que lleva a la exogamia. En el segundo grupo: (10) Una erotización narcisista (que promueve la endogamia).

Esta familia tenía una seria dificultad para ejercer las funciones introyectivas, y había en ella un marcado predominio de las proyectivas. Se recurría a la acción, por la imposibilidad de contención y de reflexión (pensar)

Las sesiones familiares mostraron que, bajo la máscara de cumplir con un ideal social y familiar, se había impuesto a los hijos el migrar sin consideración de sus posibilidades psicológicas. Se pudo ver que la familia carecía de recursos emocionales para proteger, contener las ansiedades o resolver controversias entre sus miembros, por lo que la migración era, inconscientemente, una suerte de expulsión, y fundamentalmente, un intento fallido de solución de una crisis familiar. Es interesante mencionar también que la madre viajaba frecuentemente a la citada ciudad cercana, donde habitaban sus padres, realizando así una suerte de "minimigraciones" periódicas.

La familia tenía que acudir entonces al alejarse como recurso para aliviar tensiones. Tensiones que se arrastraban desde muchos años, pues había serios conflictos de pareja, que se fueron agravando con el crecimiento de los hijos.

Para los hijos, la migración significó una prematura "adultización", que los llevaba a experimentar ansiedades que no podían tolerar: la soledad, el desamparo, el enfrentamiento con lo nuevo, lo diferente, las exigencias de la vida ciudadana y de la vida universitaria. En vez de favorecerse la exogamia, se incrementó la endogamia.

La migración funcionaba para la familia como un movimiento de escisión y expulsión, en un intento de ubicar ciertas ansiedades en uno o más miembros y alejarlas temporariamente del núcleo familiar. Asimismo, constituía un mecanismo de depositación de los ideales en los hijos, como una delegación de una generación a otra, un mandato transgeneracional de cumplimiento imposible. De modo que coexistían dos motivaciones inconscientes diferentes.

Consideramos pues que la familia utilizaba una defensa de escisión y expulsión como intento de preservar su equilibrio psíquico. Se trata en este caso de una defensa grupal familiar, y no individual de cada uno de sus miembros. Defensa encuadrada dentro de las funciones proyectivas, análoga a la descripta por Pichon Rivière como segregación

Faltaba en esta familia una adecuada diferenciación generacional; vivían en un clima de continuas discusiones, donde padres e hijos funcionaban en el mismo nivel, como una gran fratría. Se quejaban de que "somos muchos", como si el problema estuviese en el número y no en la indiscriminación. Había una fantasía de "vaciamiento recíproco", de modo que si alguien obtenía algo, era a costa de los otros. Para los hijos esta fantasía significaba culpa y exigencia. El mecanismo defensivo había fracasado, porque después de la expulsión, la angustia volvió a la familia como preocupación por la enfermedad de Violeta y los fracasos universitarios de Mario, lo que llevó a la familia al pedido de consulta. También el síntoma de Violeta fue un pedido de auxilio de toda la familia, para ser ayudada.

En el curso de las sesiones se trabajó sobre los aspectos señalados, Se logró un acercamiento entre los miembros de la pareja parental, que contribuyó a una mejor diferenciación generacional. Como pequeño símbolo de este proceso, en una de las sesiones la madre relató que su marido le había regalado una rosa, hecho que fue muy importante para la familia..

Los terapeutas funcionaron temporariamente como "padres sustitutos", conformando una suerte de "segunda piel"1, ayudándolos en la diferenciación sexual y generacional. El campo (M. y W. Baranger, 1962) ejerció en esta familia, una importante función de contención, de sostén, temporalmente sustitutiva, configurando así una envoltura ampliada, que constituye –a nuestro juicio- un fenómeno del campo (Losso, 2001): un proceso de elaboración compartida entre la familia y los terapeutas, que va ayudando a la familia a construir su propia envoltura o piel psíquica grupal.

Consideramos que la migración implica, en muchas circunstancias, una metamorfosis familiar, como una etapa en el desarrollo, pero en otras, como el caso que nos ocupa, puede no ser, como aparenta, un movimiento de crecimiento, sino un recurso defensivo: la defensa familiar de escisión y expulsión.

Si la migración es un proceso progresivo, será un paso en la madurez de los hijos, y un disparador de cambios en toda la estructura familiar. Si en cambio, es un recurso defensivo, el alejamiento de alguno de los miembros no solo no traerá cambios positivos, sino que tenderá a repetir el mismo movimiento de expulsión, en una suerte de compulsión a la repetición.

En esta familia había una metamorfosis fallida: las orugas no se transformaban en mariposas: por lo tanto, eran incapaces de volar.



Notas


La Migración de los Hijos: Metamorfosisis familiar ¿Progresiva o Defensiva?
Comunicación al Primer Congreso Internacional de Terapia Familiar Psicoanalítica, "Las Metamorfosis familiares". París, 14 al 16 de mayo de 2004. Previamente publicado en Le Divan Familial, num. 14, 2005, pp. 209-218,


1.Anzieu (1985) ha descripto el Yo-piel, y posteriormente introdujo el término de envolturas psíquicas. Houzel (1996), siguiendo a Anzieu, amplía el concepto a una envoltura familiar, envoltura más o menos fallida en las familias disfuncionales.
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BIBLIOGRAFIA

 

Anzieu. D. (1985): Le moi-peau. Paris, Dunod.

Bar de Jones, G. (2001): La migración como quiebre vital. In: Teoría y clínica de los vínculos. II Congreso Argentino de Psicoanálisis de Familia y Pareja. Vol. 1. p. 473.

Baranger, M. & W. (1961-62): La situación analítica como campo dinámico. Rev. Uruguaya Psicoanál., t. 4, n. 1.

Eiguer. A. (1999): Mécanismes compensatoires face au déracinement. Le divan familial, n.2, p. 13.

Grimberg L., Grimberg. R, (1984): Psicoanálisis de la migración y el exilio. Madrid, Alianza editorial.

Houzel. D, (1996): The family envelope and what happens when it is torn. Int. J. Psycho-anal., 77: 901.

Losso. R, (2001): Psicoanálisis de la familia. Recorridos teorico - técnicos. Buenos Aires, Lumen. trad. It. Psicoanalisi della famiglia. Percorsi teorico - tecnici. Milano, Franco Angeli

Losso. R, (2002): Vigencia de Enrique Pichon Rivière. Rev. de Psicoanálisis, vol. 59, num. 4, p. 883.

Meltzer. D, Harris. M., in Meltzer D, (1986): Studies on extended metapsychology. London, Ronald Harris.

Nicolussi. F, (1996): Reflexiones psicoanalíticas sobre la migración. Rev.de Psicoanálisis, vol. 53, num.1, p.323

Pichon Rivière E., (1971): Del psicoanálisis a la psicología social. (2 vols.) Buenos Aires, Galerna.

 


RESUMEN

Se describen los diversos motivos por los cuales las familias, o algunos de sus miembros, pueden migrar, en forma temporaria o permanente. Se analizan las diferencias entre los diversos proyectos migratorios, si son o no de toda la familia, si son por razones de crecimiento grupal o personal, o bien políticas, religiosas, económicas, sociales, raciales u otras. Precisamos algunas de las características de las migraciones en la Argentina. Se comenta un caso clínico, para ilustrar que, si bien la migración implica, en muchos casos, una metamorfosis familiar, como una etapa en el desarrollo, en otros no es, como aparenta, un movimiento de crecimiento, sino predominantemente un recurso defensivo.

Palabras claves

Migración; familia; Migración en la Argentina; metamorfosis familiar; defensa familiar

 


RÉSUMÉ

On décrit plusieurs motifs pour lesquels les familles, ou plusieurs de ses membres, peuvent émigrer, de façon temporaire ou permanente. On analyse les différences entre les différents projets migratoires, s’ils sont de toute la famille ou non, si c’est pour réalisation personnelle ou groupale, ou bien politiques, religieuses, économiques, sociales, raciales ou autres. Nous donnons des précisions sur les caractéristiques de la migration à l’intérieur de l’Argentine. On fait le commentaire d’un cas clinique, pour illustrer que, bien que la migration implique dans de nombreux cas une métamorphose familiale, comme une étape dans le développement, dans d’autres cas elle n’est pas, comme il paraît, un mouvement de croissance, mais principalement un recours défensif.


Mots clés :

Migration; famille; Migration en Argentine; métamorphose familiale; défense familiale.

 


SUMMARY

We describe different reasons why entire families or some members of the family, may migrate in a temporary or permanent way.

We analyze the differences amongst different migratory projects that may or not include the entire family, if they are for group or personal development, or well for political, religious, economic, social, racial or other reasons.

We emphasize the characteristics of migrations in Argentina. A clinical case is presented to illustrate that, even though migration implies in many cases a family metamorphosis for further development, in others instead it turns predominantly into a defense resource.

Key words:

Migration – Family - Migration in Argentina - Family metamorphosis –

Family defense